He tenido que acudir a la hemeroteca para comprobar si en agosto del año pasado me había tomado vacaciones o había seguido publicando en esta newsletter. Resulta que sí publiqué, aunque no lo hice dos agostos atrás. Me parece un medidor interesante para recordar en qué años pasé un verano lleno de trabajo y en cuáles me permití un poco más de relajación. Mantener el ritmo de publicación en este espacio significa que las ocupaciones laborales no han podido conmigo. Me temo que, esta vez, no soy yo quien sale victorioso.
Por amor de Dios, a mí me da algo si tengo que leer cuatrocientas páginas sin gustarme el libro. Aunque te voy a decir una cosa, en un momento estaba leyendo un libro y me decía: «venga, venga seguro que mejora… a esta autora la recomiendan mucho… », pero no. El libro eran seiscientas páginas y en la cuatrocientas y pico dije: Hasta aquí, no leo nada más.
Corrige y no te preocupes de nada, nosotros aquí te esperamos.
Por amor de Dios, a mí me da algo si tengo que leer cuatrocientas páginas sin gustarme el libro. Aunque te voy a decir una cosa, en un momento estaba leyendo un libro y me decía: «venga, venga seguro que mejora… a esta autora la recomiendan mucho… », pero no. El libro eran seiscientas páginas y en la cuatrocientas y pico dije: Hasta aquí, no leo nada más.
Corrige y no te preocupes de nada, nosotros aquí te esperamos.
Un abrazo Paulo.
Feliz agosto, Paulo.
Espero que, al menos, puedas cambiar de paisaje y disfrutar de climas más fresquitos.
Un abrazo
Siento que no te puedas tomar unos días de descanso. Pero seguro que algún respiro podrás tomarte, aunque no sea más que por salud mental.
Cuídate Paulo. Nosotros seguiremos estando aquí a tu vuelta en septiembre.
Feliz verano Paulo. (Sea de la forma que sea)
Feliz verano, Paulo, aunque sea con prisas y a lo loco.
Espero que encuentres huecos por los que respirar hondo.
Ánimo, a por ellos!!!!